
Quién podrá ayudarme ahora? No hay nadie que quiera en esta ciudad; si tan sólo pudiera quedarme dormido y no volver a despertar. Conozco el buen vino y conozco el peor pero envenenarme también me enseño. Sé que es bueno tener al diablo de amigo en alguna ocasión. Cuando hasta mi sombra estorbe sabrán disculpar, me voy a marchar aunque a nadie ya le importe. A nadie importe... A nadie importe...

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